Claroscuros en la conservación del Magdalena, río declarado sujeto de derechos

Texto historia

A dos años de esta declaratoria, hay avances, pero también proyectos sin resolver y graves problemas como contaminación y deforestación.

A dos años de haberse declarado al río Magdalena como sujeto de derechos a través de una decisión judicial, los avances en la protección de ecosistemas alrededor de la principal vía fluvial de Colombia muestran avances y retrocesos, con una irregular ejecución en proyectos que buscan restablecer el equilibrio natural afectado por fenómenos como la tala de bosques y la contaminación, y algunas situaciones que, a cambio de mejorar, han empeorado.

Así lo constató de manera directa la Ruta del Magdalena, la travesía sin precedentes que emprendió, a inicios de noviembre, RTVC Sistema de Medios Públicos desde la desembocadura en Bocas de Ceniza, hasta el nacimiento del río en el sur del departamento del Huila.

Una muestra de esos claroscuros en la protección del Magdalena se advierte en el departamento del Huila donde, de acuerdo con la Corporación del Alto Magdalena, CAM, hay pasos muy importantes en la conservación de zonas naturales, en la reducción de la tala de bosques y en la siembra de nuevos bosques.

Camilo Agudelo, director de la CAM, dijo que “en el Huila ya estamos llegando a un millón de árboles sembrados, acción que se suma a todo el trabajo que hacemos de monitoreo participativo y de conservación con la comunidad”, para referirse a la vigilancia de especies en peligro, como el oso andino.

Del oso, que vive en las altas montañas andinas en Colombia y otros países de América del Sur, se ha observado en el Huila un repunte en las poblaciones locales. Esa vigilancia la realizan comunidades capacitadas que manejan cámaras de video y fotografía, especializadas en captar la vida silvestre.

Las poblaciones saludables de osos y otras especies son muestra, agrega Agudelo, del buen grado de conservación de ecosistemas alrededor del Magdalena y sus afluentes.

A la vez, también en el Huila, se trata de resolver una problemática que sucesivos gobiernos han postergado por su costo y complejidad social y ambiental: la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales para Neiva.

La capital es la primera gran ciudad sobre el río en verter esas aguas sin tratamiento alguno, aunque las autoridades locales y regionales esperan resolver esta situación en próximos meses.

De acuerdo con la gerente de Las Ceibas Empresas Públicas de Neiva. Gloria Vanegas, es fundamental la consecución de los recursos. “El tema económico es el que más nos tiene paralizado el proyecto”, insistió la funcionaria.

Estas condiciones se dan de manera similar en varias regiones del país, aunque en diferentes proporciones, a lo largo del Magdalena, como la desembocadura del río Bogotá en el Magdalena.

Por ello, la decisión judicial estableció que el río más importante de Colombia sea sujeto de derechos, una declaración que toma fuerza en varias regiones del país y otras naciones, y que busca reconocer la importancia de animales y ecosistemas.

La decisión revisa las amenazas y los impactos que afectan estos ecosistemas, y de qué manera pueden iniciarse acciones para su protección.

En el caso del Magdalena, el fallo del Juzgado Primero Penal del Circuito con funciones de conocimiento de Neiva atendió una demanda de varios ciudadanos frente a las consecuencias de la construcción de la hidroeléctrica El Quimbo, una de las dos represas que se levantan en el Huila sobre el Magdalena.

En Colombia, bajo decisión judicial, han sido declarados sujetos de derechos lugares como el Valle del Cocora, el Parque Natural los Nevados y el río Atrato.

Invita:
Aliados: